martes, 1 de mayo de 2012
No sin tí
pero el tiempo parado se quedó.
Sus agujas gritan que quieren de nuevo cantar,
y siguen a la espera de poder amar,
para volver a marcar las horas
que llenaran nuestras vidas de felicidad.
No seré sin ti,
porque hoy vives dentro de mi,
no, sin ti, porque desde que te conocí,
Estas aquí, allí.
Extiende tu mano,
deja el corazón latir,
caminemos juntos hasta el fin.
Amemos entregando el corazón, el alma
y todo aquello que sea necesario dar.
Amar, amor, amar,
desde hoy hasta la eternidad.
¡Cómo, dime cómo!
¿cómo hacer nacer en ellas nuevas flores?
¿Cómo, dime cómo?
¿Cómo olvidar que la helada quemó sus hojas,
que su corteza fue desprendida
y su tronco quedó desnudo
ante las inclemencias del tiempo
y del frío que fueron quemando
las hojas que tan verdes habían nacido?
¿Cómo, dime cómo?
¿Cómo sentir que la tierra es firme,
y que desea proteger y cuidar sus raíces?
¿Cómo hacer que vuelva a ser un árbol frondoso,
cómo resguardarse del hacha que corta su tronco?
¿Cómo, dime cómo?
¿Cómo volver a regar de ilusiones
ese árbol que me pertenece?
¿Cómo darle vida?
Cuando lentamente muere.
¿Cómo, dime cómo?
¿Cómo seguir buscando el curso de ese río,
que incansable le devuelva la esperanza
y le inyecte savia, para llegar robusto y hermoso,
a esa etapa que dará paso,a una nueva amanecida?
¿Cómo, dime cómo?
Que estoy perdida y no encuentro el modo.
Reconstrucción
domingo, 29 de abril de 2012
El Poder de la Palabra programa de RadióPolis
Presenté este programa a la dirección de RadióPolis pues pensé que era importante transmitir y llevar la cultura a los hogares de todos los sevillanos . Para botón traigo esta muestra la vida y obra de Mariano José de Larra, con un diálogo realizado por mi gran amigo Xavier de Murga. Tras el micrófono mi voz y la de un gran actor.
domingo, 8 de abril de 2012
Con hilos de oro y plata

Con hilos de oro,
el sol sus sueños tejió,
con hilos de plata,
la luna sus ilusiones bordó.
unidos por unos transparentes hilos,
que fueron tejiendo con su corazón.
llamea con su mejor color,
la luna esta brillante,
luce con los rayos de su amor.
sus corazones el destino unió,
El sol sonríe a la luna,
la luna, vela los sueños del sol.
Lejanos muy lejanos
van quedando aquellos días
que como brisa a mi vida llegaron,
trayendo ilusiones perdidas,
renovadas alegrías y despertando
sonrisas que se ocultaban
tras muros que fueron construidos
con amargas despedidas.
Lejanos van quedando aquellos días,
que en mi memoria
y en mi corazón fui guardando.
Las hojas recobraron los colores de antaño,
las flores bailaban coquetas y divertidas,
al son de una voz que dulcemente las mecía.
Y siguen marcando las horas
alejándome de tan gratos días,
y siguen cayendo las hojas
que secas se quedaron
al comprender que ya no volvería
a gozar de su ternura y compañía.
Una música suena...
y con ella revivo la felicidad
que llegó a mi vida.
Lejano, ¡qué lejano!,
siento el amor de aquellos días.
La luna necesita de su sol
Aunque nadie la vea
porque esté oculta y distante,
desde el cielo nunca deja de mirarte.
Esboza en su faz una sonrisa de nácar,
para que la alegría sea tu acompañante.
Sus ojos emiten una luz
que se ve desde cualquier parte.
Su tez es morena
porque el sol le regala su calor
para que luzca aún más bella,
en noches plateadas, repletas de estrellas.
Tiene reflejos de plata,
sus hilos transparentes
Con su bordar silencioso atrapa.
Su voz es callada,
Cuando los luceros hablan
Y no necesita decir palabras,
para tocar con su varita
los corazones que palpitan
como sus eternas gemelas.
Y tranquila en el cielo espera,
a que su menguante o creciente vaivén
Alegre la vida de aquellas estrellas
que son sus compañeras.
Y es que La luna anhela,
noches de luna llena.
Pero para llegar a ellas,
tiene que menguar
solo así podrá ¡por fin! nacer
como luna nueva.
Melodía desencadenada
Rota el alma,
roto el corazón,
rotas las palabras.
Cuando desde dentro se grita,
sin encontrar oídos que escuchen
lo que la voz calla.
La gaviota sigue varada en su playa,
y mira al horizonte, esperando que una mañana,
la llave que tiene guardada
abra unas puertas doradas.
Unas puertas que son el Principio de una vereda,
que le llevará a esa morada
donde descansará, después de tantas batallas.
Y brotará una nueva voz,
y florecerá una bella flor
y la gaviota alzará el vuelo
para agarrar con sus alas blancas
la felicidad tan esperada.
Una melodía desencadenada será
la que nos despierte, cuando llegue el alba.
Entonces, nacerá la magia,
la magia del amor que coserá, con hilos de plata
las roturas del corazón y del alma.
El sonido del viento
El sonido del viento llega hasta mí,
dejo que la brisa de su voz me acaricie
y respiro... respiro...
Intento llenar mis pulmones de ti,
intento descubrir los misterios ocultos
de la vida, de la verdad, de la felicidad.
Y lucho y sigo luchando para poderla alcanzar,
hay cosas que no entiendo, y me empiezo a revelar,
por eso grito al viento ¡Ven, venme a buscar!
súbeme a tu barca y llévame a otro lugar.
Dibujé en mis sueños, un mundo nuevo,
un mundo alejado de todo,
donde los sueños se hacían realidad,
las olas te acariciaban,
la arena te arropaba,
y el murmullo del mar
es el amigo en quien poder confiar,
con quién poder charlar.
Y era feliz allí,
donde no tenía nada y tenía todo,
si, allí era feliz.
Hablaba con el mar,
los peces y las aves me acompañaban,
y construí mi cabaña,
aquel lugar era mi hogar,
mis sueños, mi felicidad.
sábado, 7 de enero de 2012
Al estilo de Bucay…..
Algunas personas navegamos por un mar de irrealidades que, a veces, pintamos como si fueran verdades. Porque en nuestro interior, es lo que desearíamos vivir. Ya que lo que nos muestra la razón, sobre lo que estamos viviendo en nuestro presente, no nos llena lo suficiente como para no ensoñar con otra realidad.
Entonces creamos un mundo paralelo, para ser un poco más felices. Pero ese mundo ni existe ni es verdadero e intentamos hacer creer a otros que ese mundo es en el que están viviendo, nada más lejos de la verdad.
Había una vez, una ardilla que todos los días se asomaba a su ventana y desde ella miraba los árboles vecinos, dichos árboles estaban llenos de almendras deliciosas, y ella deseaba poder acceder a las mismas, pero en su situación actual, desde donde se encontraba, poder acceder para degustar su sabor era prácticamente imposible. Entonces un buen día, comenzó a pensar la forma en que las podría coger y probar alguna de esas almendras, que tanto le llamaban la atención, sin perder la comodidad de lo que hasta ese momento había conseguido, y se dio cuenta que la mejor forma de acceder y hacer sus deseos realidad, era inventando un mundo paralelo. Pensado y hecho.
Así fue como inventó una realidad irreal paralela y se acercó al árbol vecino que estaba repleto de estupendos frutos, y comenzó, día tras día, a escalarlo, poco a poco, con suaves movimientos para que no sospecharan sus intenciones. En una de sus intrépidas salidas conoció a una bella ardilla que en dicho árbol vivía e intentó con sus palabras que le ofreciera el fruto que en su árbol guardaba. Ésta confiada abrió su mundo y se lo mostró para que en él se sintiera cómoda, aderezaba cada día con distintas sinfonías y la alegría de sus intrépidas salidas eran las charlas de cada día.
Un día la ardilla confiada, porque no entendía que nadie se acercara a ella con mentiras, le ofreció su fruto, la más jugosa almendra que ella celosamente guardaba. Y así comenzó una historia jamás contada.
Una historia que le hizo ver a la ardilla confiada que el mundo se mueve por intereses, que hay ardillas que quieren comer cuantos más frutos mejor aunque para ello tengan que inventar historias que no son reales, que a veces el amor tan sólo vive en el corazón del que siente con pasión y que la verdad golpea y es descubierta por otras ardillas que no tienen principios ni ideales.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Lluvia de estrellas
Lluvia de estrellas junto a la luna puedo sentir, y ellas que son traviesas me envolvieron, me abrazaron e hicieron mi corazón latir. La alegría volvió a mi vida porque tus vestiduras son las que me hacen feliz.
Y todavía ni siquiera sabes lo que puedes llegar a hacer fluir cuando me miras así.
Eres el pábilo que necesito para que mis alas broten envueltas en fuego, y si tus labios bailan junto a los míos miles de mariposas revoletean dentro de mí.
Te miro y veo como la diosa naturaleza te convirtió en el hombre perfecto, en el hombre de mis sueños, unos ojos verdes como la esperanza, unos cabellos que brillan con la intensidad del sol, una piel suave por la que deslizarme y besar cuando mi cuerpo arde.
Pero no sólo lo exterior de ti me vale, pues posees la sonrisa, el grajeo y la locura que me hace despegar del suelo para ya nunca volver a pisar tierra firme. Eres la horma de mis zapatos, esos que desde el primer momento encajan perfectos, esos que hacen que los caminos se vuelvan llanos, perfectos. Y es que haces que cada día sea distinto, apasionante, imprevisible, estar junto a ti es un riesgo, un riesgo que yo quiero.
Eres la chispa que yo esperaba, la que enciende cada día mi alma, la que me hace sentir que estoy viva, la que me hace desear que llegue mañana, para de nuevo poder despertar a ti abrazada y ver en tus ojos esa mirada que me tiene enamorada.
martes, 16 de agosto de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
El Pájaro cantor

La mañana de nuevo me ha sorprendido, y al abrir mis ojos no creí reconocer en que lugar me encontraba, estaba perdida y por mucho que miraba no divisaba el sendero por el cual debía transitar. Creí haber dibujado un mundo de colores y felicidad, pero por mucho que alzaba el vuelo no llegaba nunca a ese lugar que en mis sueños lograba conquistar.¿Qué me pasaba? No lo podía explicar.
¿Por qué estaba parada sin poder andar? ¿por qué si soy navegante mi barca seguía a la deriva por el mar?.
Soy como pajarillo que en una rama se quedó preso y no puede volar, sus alas están rotas pues el viento en contra le hizo perder muchas de sus plumas y ahora se siente paralítico y sin fuerzas para planear.
Cierro los ojos y empiezo a brincar para romper el lazo que me ató a ese lugar, donde todo es frío, sombrío y el hielo marchitó todo lo bonito que rodeaba nuestro hogar para convertirlo en un paraje inhóspito y en el cual todo es soledad. Una soledad que minó todos los rincones de mi casa, pues no quise escuchar la voz de la razón que me gritaba sin parar, ¡Vete, vete ya !que aquí no encontrarás la felicidad, no sacrifiques tu tiempo, ni tus días, hay otros mundos en los cuales volverás a encontrar la sonrisa perdida y todo aquello que tu alma te pide sin cesar.
Hinché mis pulmones, aparté el miedo, recordé todo aquello que había vivido y que me vistió de colores brillantes, donde cada día se escuchaba un vals y el abrazo era lo más valioso que tenía pues era el abrigo que todos necesitamos para darnos fuerzas, en esta vida donde tendremos muchos tropiezos que nos harán perder el aliento, y entonces vi en el cielo una luz que me animaba a luchar y me decía: “ No te pares, naciste guerrera en un mundo de dificultades, no te pares cariño y cuando te pierdas mira mis ojos que son la luz que necesitas para caminar, porque yo soy tu y tu eres yo, por eso toma mi mano, camina, corre o vuela hacia otro lugar que te bride felicidad y no cometas el fallo de Orfeo que al mirar para atrás ya nunca más pudo hacer su sueño realidad, por eso camina con decisión hacia tu futuro y aprende de lo vivido, sin añoranzas, sin lágrimas pues si Orfeo no hubiese vuelto la vista atrás en su presente hubiera tenido a Eurídice, que era el amor de su vida, pero la duda le hizo cometer el error que le llevo a perderla para ya no volver a verla jamás”.
Por eso busca dentro de tí, tu pájaro cantor, y vuela hacia un mañana donde cada día y cada noche te acompañe la sinfonía del amor y nunca más te dejes amarrar a un árbol que no te de cobijo, abrigo o calor pues se volverá a marchitar tu corazón y de nuevo perderás la voz, el color, tu sonrisa y la ilusión que es tu mayor don.
sábado, 6 de agosto de 2011
Quisiera ser..............
Me siento ligera, como gaviota sobrevolando el mar,
me siento libre, porque conseguí extender mis alas y volar,
me siento con fuerzas para volver a empezar después de mucho luchar,
¡por fin me vuelvo a sentir!, siento lo que yo siento
y no sólo lo que sienten los demás.
De lluvia llené mi mar porque no encontraba las fuerzas para marchar,
pero un día desperté y vi con claridad que todavía no había encontrado mi hogar.
Tengo un hogar esperando a ser descubierto,
lo tengo todo y a veces no tengo nada,
porque me pierdo y no encuentro el camino que me lleve a la felicidad.
Quisiera ser gaviota para sobrevolar el mar,
quisiera sentir la brisa que acaricie mi faz,
quisiera encontrar la esperanza perdida,
que un día sin permiso voló hacia otro lugar.
Me siento libre como gaviota sobrevolando el mar,
porque rompí las cadenas, esas que me ahogaban
y que me llenaban de angustia y soledad.
Volví a encontrar y a recordar todo aquello que un día aprendí
y así fue como de nuevo mi mochila cogí
y la llené de todo aquello que me hizo feliz.
Porque todo lo que nos dio felicidad no es ninguna carga,
al contrario, son las pilas necesarias para impulsarnos a caminar,
porque esos momentos me recuerdan que es posible volver a encontrar
esa playa donde pueda compartir mi sonrisa, mis ilusiones
y todo lo que la vida me quiera regalar,
al lado de esa persona que te sepa amar.
Quisiera ser.....
lo que soy,
una mujer a la que le brotaron alas,
una gaviota, una paloma
que nunca dejará de volar
buscando el amor, su hogar y la felicidad.





