Sinceramente creo que todo en esta vida pasa por algo. Cada piedra que me encontré en el camino me ha servido para aprender y ver que en muchos casos andaba dormida. Creí que el amor junto a mi no vivía pero me equivoqué. Llegó y desde ese mismo momento en el que apareció él, se instaló en mi vida, calladamente dando pequeños pasos y yo no lo veía o no lo quería ver.
Le he cantado al amor, le he llorado y no miré a mi costado, no mire hacia ese lugar dónde estaba sentado esperando mi llegada desde aquel día que nunca podré olvidar. Desde ese mismo momento decidí alejarme de todo aquello que no me llenara de alegría.
Huía también de él, tenía pánico a entregar de nuevo mi corazón, tenía pánico a que me volvieran a engañar, y dejé pasar los meses hasta que un 14 de febrero encaminé mis pasos hacía su velero. Y desde ese día comenzó una historia interminable con idas y venidas por temor a entregarnos y salir dañados.
Ahora con el paso de los años aprecio cada momento que me regala, cada palabra, cada gesto y con eso me basta.
Es una historia llena de buenas intenciones y si alguno de los dos resbala el otro le levanta sin tener que mediar una disculpa porque no hace falta.
Me habla su cuerpo, sus detalles,su mirada... Somos amantes, amigos, compañeros de viaje somos más que pareja y no necesitamos que nadie nos reconozca como tales pues lo que a nosotros nos vale es cada momento, cada minuto y cada instante memorable que juntos pasamos.
Su voz no me dice te amo pero su cuerpo y su piel no para de gritármelo. Sus palabras, a veces se contradicen con sus actos, y yo sonrío porque con ellos me dice te amo. Como un niño me enseña sus caprichos y me hace partícipe de ellos. Como un niño calla, se esconde... y como hombre lleno de sentimientos su piel se eriza y sus labios juguetean con los míos sin importarle quién nos pueda ver ni el qué dirán.
Con el paso del tiempo nos vamos descubriendo y me sigue preguntando: ¿te estas enamorando? le sonrío, callo para luego decirle eso no se dice con palabras se demuestra con los actos.
Entre nosotros no hay mentiras, no hay tabbues, me hace partícipe de su vida, en su casa me siento como en la mía porque no hay cerraduras todo está a la vista para que nunca tenga dudas. Las horas pasan entre risas y charlas y la rutina nunca ha sido ni será nuestra compañera.
Ahora estoy bailando y me gusta la melodía que suena cada día.
Tengo en mi pecho una daga clavada,
una corona de espinas en mis sienes fijada,
un alma errante y desolada
y un corazón que se desangra
con cada puñalada.
El corazón está triste,
encogido permanece,
y escondido muere lentamente.
Lentamente muere
porque su camino esta lleno de cruces,
lentamente muere
porque con su Viacrusis ya no puede,
lentamente muere
porque los dardos fueron tan crueles
que siente como esta vida ya no le pertenece.
El corazón está triste,
el corazón llora gotas de sangre,
el corazón ya no late,
al corazón no le llega el aire,
seco se quedo su cauce,
e irremediablemente muere.
Tú que vives lleno de verdad,
quizás me quieras ayudar
y a mis preguntas puedas contestar.
Dime amigo,
¿por qué existe tanta maldad,
por qué hay tanta falsedad y deslealtad,
por qué las personas tienden a manipular la realidad,
para conseguir lo que desean
sin importarle el daño que puedan ocasionar?
Después de vivir en una constante estación invernal,
cuyas lluvias asolaban mi hogar,
para poder perdonar,
busqué los pétalos de una flor
en lo más recóndito de mi interior
y el perdón tejí con hilos de dolor
pues sólo así podría volver a creer en el amor;
Pero el engaño siguió danzando a mi alrededor
matando lo que con tanto esfuerzo mi corazón tejió.
Quise creer que el viento era brisa
y que con verdad me regalaba su caricia
pero ni su amor ni sus palabras eran mías
pues a otra flor se consagró
ocultándolo para así seguir jugando con mi corazón.
Quise componer con ternura
las notas que el viento escribió
pero mi voz, llena de amor, el viento a su rosa regaló.
Dime amigo,¿cómo se puede vivir en un mundo lleno de mentiras?
¿cómo se puede vivir jugando con otro corazón?
¿cómo se puede vivir engañando, manipulando…?
Dime amigo,¿cuándo esas “personas” dejaron de ser, para ser lo que son ?
Dime amigo ¿cómo se puede vivir regalando tanto dolor?
(Si una puerta no abre para dentro, abrirá para fuera, así que no te olvides la llave, ábrela y sigue tu camino).
Alza la voz, levanta tu puño ante la injusticia y camina hacia un futuro mejor.
Que las piedras del camino no obstaculicen tu andar, que las letras ahumadas no nublen tu forma de pensar porque está llena de verdad. Que los pájaros cantores, que tienen ronca la voz de tanto parlamentar, no te minen de falsas esperanzas porque esas voces están roncas precisamente de tanto lanzar palabras al aire que no llevan a ningún lugar.
Tú que eres marinero en tierra sigue navegando buscando ese lugar que te regalará felicidad.
La brújula de tu corazón te marcará con precisión ese destino final, porque luchaste, soportaste las inclemencias del tiempo y no hubo marea que te desviara de la ruta que tenías marcada para vivir con alegría junto a personas que realmente te sepan amar.
Tú que no te dejaste minar de mentiras, levanta anclas y sigue navegando hacia ese mar donde las olas te mecen para que tus sueños se hagan realidad.
Háblame con amor y sinceridad,
méceme como cuando era niña,
ámame como si fuese nuestro último día,
y dame la mano para juntos caminar.
Porque si caminamos cogidos de la mano no habrá obstáculos que no podamos salvar, porque juntos somos fortalezas difíciles de derribar, porque tu eres el ladrillo que necesita mi hogar y yo la mezcla que los cimientos de la vivienda que construyamos necesitan para que los pilares resistan las envestidas del viento hasta el final.
Porque las palabras no demuestran amor, si acaso deseo de posesión.
Porque el amor esta lleno de momentos compartidos, vivencias y recuerdos que no se pueden olvidar.
Porque el amor tiene una balanza en la cual cada día se debe sumar más y no restar llenándola de mentiras o falsedad.
Porque sólo cuando hay falsedad la balanza se va quedando vacía a la espera de que otro ingrediente la comience a rellenar de alegría, amor y felicidad.
Acaríciame con tus besos,
bésame con tus manos,
háblame con tus ojos
y dime con tus actos
que me amas de verdad.
Unas veces el amor llega como huracán,
otras va invadiéndonos, poco a poco, pero con firmeza.
Unas veces el amor provoca heridas,
otras es el antídoto para esas heridas.
Un beso, una caricia, unos ojos que con brillo te miran,
momentos, detalles, sonrisas compartidas.
Tiempo sin relojes y sin medida.
Tiempo que vuela cuando estás en su compañía.
El amor no es solo deseo o pasión,
es querer ser, es querer compartir,es querer estar,
es soñar que todo juntos se puede lograr.
El amor es complicidad, es entendimiento, es amistad,
es no tenerle miedo a hablar con verdad,
porque sabes que quien te quiere te entenderá.
Desde tiempo atrás
tengo junto a mí,
un marinero en tierra,
un compañero de aventuras,
que me hace feliz.
Me lleva por la vida
navegando
en un velero lleno de sueños,
junto a un mar que me mece
regalándome cada día
la tranquilidad y sosiego
que tanto deseo.
Tengo un marinero en tierra
que dibujó
una rosa de los vientos
repleta de buenos sentimientos
y un timón de fácil manejo
porque ambos sabemos lo que queremos.
Tengo tanto que a veces da miedo.
Complicidad, risas, pasión, deseo...
y todo lo que nos quiera regalar el tiempo.
Los colores de la bandera
que ondea
en el mástil del encuentro
son la verdad, la sinceridad y la alegría.
La verdad es la brisa que impulsa a nuestro velero,
La sinceridad es un presente que siempre mantenemos
y la alegría es la veleta que marca el norte
haciendo que vivamos sin relojes, sin medida..
sabedores de que somos libres
y de que estamos donde
queremos en cada momento.
Tengo tanto que a veces me da miedo,
complicidad, pasión, risas, deseo...
tengo tanto que no le temo al paso del tiempo,
pero si a expresar lo que siento con cada encuentro.
Vivía un ruiseñor enjaulado y triste,
observando como la vida pasaba.
Su canto ya no se escuchaba.
Unas lágrimas de sus ojos brotaban,
al comprender que los barrotes,
eran sus miedos y temores,
que nunca le dejarían volar junto a su amada.
"Adiós, amor mío, adiós"
vivo en mi mundo preso,
mis cadenas son pesadas
y entre barrotes, se va muriendo mi alma.
Las cadenas, que a ella, me atan
del roce cortaron mis alas
y no tengo fuerzas,
para abrir la puerta de mi jaula.
Y así pasaba los días,
con los ojos llenos de lágrimas,
observando el vuelo de una paloma,
que, poco a poco, se alejaba,
en busca de un nuevo amanecer
y una nueva esperanza,
mientras él, solo y vacío, se quedaba,
mirando por su ventana.
Tengo en mi pelo prendida una flor,
sujeta con las hojas y el tallo del amor,
en la voz una melodía
y el alma baila al son
de una alegre canción.
La noche me acaricia,
recorre mi cuerpo con pasión,
besa mis labios dibujando el sendero
que, palmo a palmo,
nos llevará al éxtasis fundiéndonos
al ritmo de un sólo corazón.
Galopa junto a la luna,
envuelto por las olas,
galopa entre polvo de estrellas
y el mar
embravecido
por la furia de dos.
Y unidos, siempre unidos
bailaremos junto a las estrellas,
la luna o el sol,
escuchando esa canción,
que suena con una bella voz
y que hace latir nuestro corazón.
Tengo en el pecho prendida una flor,
que marca los latidos del corazón,
haciendo que los ojos
brillen con intenso color,
al escuchar de sus labios
unas palabras
que me trajo
el sonido del viento y de su voz.
Amé sin miedo a que hubiese un final,
pero el tiempo parado se quedó.
Sus agujas gritan
que quieren de nuevo cantar,
y siguen a la espera de poder amar,
para volver a marcar las horas
que llenaran nuestras vidas de felicidad.
No seré sin ti,
porque hoy vives dentro de mi,
no, sin ti,
porque desde que te conocí,
Estas aquí, allí.
Extiende tu mano,
deja el corazón latir,
caminemos juntos hasta el fin.
Amemos entregando el corazón, el alma
y todo aquello que sea necesario dar.
Amar, amor, amar,
desde hoy hasta la eternidad.
¿Cómo alzar las ramas hacia el firmamento?
¿cómo hacer nacer en ellas nuevas flores?
¿Cómo, dime cómo?
¿Cómo olvidar que la helada quemó sus hojas,
que su corteza fue desprendida
y su tronco quedó desnudo
ante las inclemencias del tiempo
y del frío
que fueron quemando
las hojas
que tan verdes habían nacido?
¿Cómo, dime cómo?
¿Cómo sentir que la tierra es firme,
y que desea proteger y cuidar sus raíces?
¿Cómo hacer que vuelva a ser un árbol frondoso,
cómo resguardarse del hacha que corta su tronco?
¿Cómo, dime cómo?
¿Cómo volver a regar de ilusiones
ese árbol que me pertenece?
¿Cómo darle vida?
Cuando lentamente muere.
¿Cómo, dime cómo?
¿Cómo seguir buscando el curso de ese río,
que incansable le devuelva la esperanza
y le inyecte savia, para llegar
robusto y hermoso,
a esa etapa
que dará paso,a una nueva amanecida?
¿Cómo, dime cómo?
Que estoy perdida y no encuentro el modo.
Tenía una casa llena de ilusiones y esperanzas, pero las inclemencias del tiempo y del viento la fueron destruyendo. Ni un ladrillo permaneció intacto, todo calló ante el peso de lo que fue sucediendo. Intentaba, cada día, recoger alguno para ponerlo en su sitio, pero por mucho que lo intentaba, el recuerdo de lo que había provocado tal catástrofe no le dejaba reconstruir lo que, golpe a golpe, habían destrozado.
Cuando todo ha sido demolido debemos empezar a construir pero con nuevos ladrillos, con nuevos cimientos y nuevos ingredientes. Y para ello necesitaremos tiempo.
Sólo con tiempo podremos reunir todo lo necesario para su reconstrucción, tiempo para olvidar aquellas mezclas que no son adecuadas, tiempo para evitar que los huracanes destruyan nuestro hogar. Tiempo para pensar cómo queremos que sea nuestra nueva vivienda, nuestro nuevo corazón. Tiempo para elegir que es lo que nos hará caminar hasta el final y de qué nos debemos alejar.
La experiencia, lo vivido, nos ira dando las pistas para así alejarnos de todo aquello que nos puede hacer daño.
No se pueden recorrer los mismos caminos si éstos han estado y están llenos de innumerables baches y penurias. No se puede desandar lo vivido. No se puede vivir de utopías o sueños que sabemos que serán irrealizables, porque si de nuevo creemos en ellos, nuestra casa volverá a ser demolida, cuando al abrir los ojos nos encontremos con la realidad y veamos que todos los sueños eran sólo sueños, mentiras y no verdades.
No existen puentes ni caminos que nos hagan olvidar lo sufrido. No existe reconstrucción perfecta que evite que vuelvan a aparecer esas grietas que los golpes del viento provocó en nuestras paredes. La única solución es demolerlo todo, marchar y buscar un lugar donde la tierra sea firme para que ningún terremoto destruya lo que nuevamente con tanto trabajo hemos conseguido construir.
El miedo a lo desconocido nunca debe paralizar nuestro caminar cuando lo vivido no ha sido mejor que lo no vivido.
El poder de la palabra es un programa que se emite los jueves de 23 horas a 24 horas en RadióPolis, la radio de todos los sevillanos, en el 98.4 de la Fm y los domingos de 13 horas a 14 horas.
Este Programa versa de la vida y obra de escritores de todos los tiempos de habla hispana.
Presenté este programa a la dirección de RadióPolis pues pensé que era importante transmitir y llevar la cultura a los hogares de todos los sevillanos . Para botón traigo esta muestra la vida y obra de Mariano José de Larra, con un diálogo realizado por mi gran amigo Xavier de Murga.
Tras el micrófono mi voz y la de un gran actor.
Lejanos muy lejanos,
van quedando aquellos días
que como brisa a mi vida llegaron,
trayendo ilusiones perdidas,
renovadas alegrías y despertando
sonrisas que se ocultaban
tras muros que fueron construidos
con amargas despedidas.
Lejanos van quedando aquellos días,
que en mi memoria
y en mi corazón fui guardando.
Las hojas recobraron los colores de antaño,
las flores bailaban coquetas y divertidas,
al son de una voz que dulcemente las mecía.
Y siguen marcando las horas
alejándome de tan gratos días,
y siguen cayendo las hojas
que secas se quedaron
al comprender que ya no volvería
a gozar de su ternura y compañía.
Una música suena...
y con ella revivo la felicidad
que llegó a mi vida.
Lejano, ¡qué lejano!,
siento el amor de aquellos días.